Introduccion
El presente trabajo sobre los valores, nos
ayudó a tener una visión más amplia de lo
que sucede a diario con el comportamiento de algunas personas, y sus
relaciones con los demás.Los valores es algo muy importante en nuestra vida cotidiana por que atravez de los valores humanos que son como la responsabilidad,tolerancia,amor,perseverancia,amistad,solidaridad y muchos mas valores que son de suma importancia practicarlo todos en nuestra vida.
dentro de este proyecto lo realize con el fin de ayudar a todos para que tengan un concepto de lo que significan cada uno de los valores los cuales
sirven para ir formando pensamientos propios del diario vivir y
relacionados al curso, para comprender mejor esta ciencia tan
llena de situaciones filosóficas y de logica según sea el
caso.
Todos los temas son bastante interesantes y hacen que
nosotros los estudiantes tengamos que profundizar más en
nuestros conocimientos éticos y morales, para que
podamos verdaderamente darle solución a esos problemas
reales que se nos presentarán como profesionales,
consultores independientes.
Dedicatoria
La presente proyecto se la dedico a mi familia que gracias a su apoyo .A mis padres y hermanos por su apoyo y confianza en
todo lo necesario para a cumplir mis objetivos como persona y
estudiante. A mi padre por brindarme los recursos necesarios y estar a
mi lado apoyándome y aconsejándome siempre. A mi madre por hacer de mi
una mejor persona a través de sus consejos, enseñanzas y amor. A mis
hermanos por estar siempre presentes, acompañándome. A todo el resto de
familia y amigos que de una u otra manera me han llenado de sabiduría
para terminar el presente proyecto.
Primero y antes que nada, dar gracias a Dios, por estar
conmigo en cada paso que doy, por fortalecer mi corazón e iluminar mi
mente y por haber puesto en mi camino a aquellas personas que han sido
mi soporte y compañía durante todo el periodo de estudio.A mis Maestros
quienes me han enseñado a ser mejor en la vida y a realizarme
profesionalmente.A mis compañeros de clases quienes
me acompañaron en esta trayectoria de aprendizaje y conocimientos.En
general quisiera agradecer a todas y cada una de las personas que han
vivido conmigo la realización de este proyecto , que no necesito nombrar
porque tanto ellas como yo sabemos que desde los más profundo de mi
corazón les agradezco el haberme brindado todo el apoyo, colaboración,
ánimo pero sobre todo cariño y amistad.
El Amor
El amor es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (artístico, científico, filosófico, religioso). De manera habitual, y fundamentalmente en Occidente, se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de actitudes, emociones y experiencias. En el contexto filosófico, el amor es una virtud que representa todo el afecto, la bondad y la compasión del ser humano.
También puede describirse como acciones dirigidas hacia otros y basadas
en la compasión, o bien como acciones dirigidas hacia otros (o hacia
uno mismo) y basadas en el afecto.1
En español, la palabra amor (del latín, amor, -ōris) abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico,2 y hasta la profunda devoción o unidad del amor religioso.3 En este último terreno, trasciende del sentimiento y pasa a considerarse la manifestación de un estado del alma o de la mente, identificada en algunas religiones con Dios mismo o con la fuerza que mantiene unido el universo.
Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas,
llegando con frecuencia a ser irresistibles. El amor en sus diversas
formas actúa como importante facilitador de las relaciones
interpersonales y, debido a su importancia psicológica central, es uno
de los temas más frecuentes en las artes creativas (cine, literatura,
música).
Desde el punto de vista de la ciencia, lo que conocemos como amor parece ser un estado evolucionado del primitivo instinto de supervivencia, que mantenía a los seres humanos unidos y heroicos ante las amenazas y facilitaba la continuación de la especie mediante la reproducción.4
La diversidad de usos y significados y la complejidad de los
sentimientos que abarca hacen que el amor sea especialmente difícil de
definir de un modo consistente, aunque, básicamente, el amor es
interpretado de dos formas: bajo una concepción altruista, basada en la compasión y la colaboración, y bajo otra egoísta,
basada en el interés individual y la rivalidad. El egoísmo suele estar
relacionado con el cuerpo y el mundo material; el altruismo, con el alma
y el mundo espiritual. Ambos son, según la ciencia actual, expresiones
de procesos cerebrales
que la evolución proporcionó al ser humano; la idea del alma, o de algo
parecido al alma, probablemente apareció hace entre un millón y varios
cientos de miles de años.5
El respeto consiste en el reconocimiento de los intereses y
sentimientos del otro en una relación. Aunque el término se usa comúnmente en el
ámbito de las relaciones interpersonales, también aplica a las relaciones entre
grupos de personas, entre países y organizaciones de diversa índole. No es
simplemente la consideración o deferencia, sino que implica un verdadero interés
no egoísta por el otro más allá de las obligaciones explícitas que puedan
existir.
A veces se confunde al respeto con alguna conducta en
particular, como los buenos modales o la amabilidad, pero el respeto es algo
diferente a esto, es una actitud. Esta actitud nace con el reconocimiento del
valor de una persona, ya sea inherente o también relacionado con una habilidad o
comportamiento. (por ejemplo respetar el "buen juicio" de alguien en particular.
Uno de los filósofos que mayor influencia ha ejercido sobre
el concepto de respeto en el mundo de la academia ha sido Immanuel kant. En su
filosofía moral este pensador sostiene que los seres humanos deben ser
respetados porque son un fin en si mismos. Al ser un fin en si mismos poseen un
valor intrínseco y absoluto. Por este motivo es que los seres humanos tenemos
este valor tan especial, llamado por Kant la "dignidad".
Otra forma importante de este concepto consiste en el respeto
a uno mismo. Hay gran consenso entre los pensadores en cuanto a que esta
manifestación del respeto es una habilidad esencial para vivir la vida de manera
satisfactoria y llena de significado. Además, es vital para la vida en sociedad
que llevamos. Por todo esto, respetémonos a nosotros mismos y a los demás.
La Responsabilidad La
responsabilidad es un valor que está en la conciencia de la persona,
que le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las
consecuencias de sus actos, siempre en el plano de lo moral.
La persona
responsable es aquella que actúa conscientemente siendo él la causa
directa o indirecta de un hecho ocurrido. Está obligado a responder por
alguna cosa o alguna persona. También es el que cumple con sus
obligaciones o que pone cuidado y atención en lo que hace o decide.
Una
persona es responsable cuando actúa conscientemente, siendo ella misma
la causa directa o indirecta de un hecho ocurrido. Esta persona está
obligada a responder ya sea por una cosa o por una persona. Es aquella
que también cumple con sus obligaciones y que pone toda la atención y
cuidado a lo que hace y a sus decisiones.
La
responsabilidad es un valor que ejecutamos a diario. Al ser padres somos
responsables de estar pendientes de nuestros hijos, de luchar por su
bienestar, de estar atentos de cada acontecimiento que les suceda.
Como
padres podemos fomentar la responsabilidad desde la temprana infancia,
asignando a los más pequeños labores del hogar que estén acorde a su
edad, por ejemplo: si vamos a la panadería le podemos dar al pequeño de 3
años el pan para que lo lleve, se sentirá grande y responsable. Las
responsabilidades se van creando de acuerdo a la edad; tampoco es
pertinente que a un niño de corta edad se le entreguen responsabilidades
que le costará asumir, como por ejemplo el cuidado de un hermanito. Se
les puede ir dando esta responsabilidad poco a poco para ir creándoles
el hábito, pero jamás asumirlo como si la responsabilidad total es de
ellos, porque no lo es.
Desde
corta edad, se les debe enseñar que las tareas escolares son su
responsabilidad y que si ellos no la realizan, nadie las hará por ellos.
Y que no ser responsables trae como consecuencia bajar su rendimiento o
hasta perder el año escolar.
La amistad, es una de las relaciones humanas
más hermosas. Esta se puede formar en cualquier etapa cronológica de la vida; la
edad es irrelevante cuando se trata de formar amigos, y no solo la edad no es
relevante, sino que esta relación se da entre personas de trasfondos y pasados
muy disímiles. Lo mismo ocurre con el género, o sea que
cultivamos la amistad no sólo con nuestros congéneres, sino que también con el
sexo opuesto. Y no por ello, significa que uno está enamorado de aquella
otra persona, en el sentido romántico del amor. Claro que a veces, se da el caso en que uno amigo se enamora de su
amiga. O al revés. Pero también se da, que la amistad puede unir con amor a dos
personas de distinto sexo, sin que ninguno de los dos sienta una atracción física
o romántica por el otro; por esto a veces si dice que la amistad es un "amor"
del más puro.
Y se habla de amor, ya que la amistad, es justamente
aquello.
Es un sentimiento de amor por otra persona. Uno ama a su amigo, por el
cual estaría dispuesto a sacrificar la vida, por él o ella, si fuera
necesario. Existe
un dicho, que clarifica muy bien, lo que es una amistad, “al amigo se le
llama
para contarle una buena nueva, pero aparece de sorpresa, cuando la
desgracia nos
ronda”. Aquella frase, clarifica de excelente manera, lo que es la
amistad.
Dentro de cualquier relación de amistad, surgen diversos
comportamientos hacia la otra persona. Muchas veces el amigo es "pañuelo de consuelo"
frente a una pena del otro. También existe respeto, simpatía, cariño, compañerismo, tolerancia,
afinidad de pensamientos, y las mismas creencias valóricas. La mistad no surge de un
sentimiento de egoísmo o aprovechamiento. Aquello no es amistad, sino que
solamente interés. Todo lo contrario, a lo que se puede pensar respecto de una
amistad.
Pero sobretodo, la amistad es una relación, en la cual hay
que trabajar. No basta con señalar que uno es amigo de otra persona. Con ello no
ocurre nada. La amistad es todo lo contrario, es dedicarse a esa otra persona, destinarle tiempo, para saber de ella,
como está, cuales son sus sueños y aspiraciones. Es preocupación y compromiso
frente as sus necesidades. Es saber escuchar y no querer ser escuchado. Por lo
mismo, es que uno no es amigo de todas las personas. Ya que uno no siempre está
dispuesto a abrirse y dar el mismo esfuerzo por todos los que nos rodean. Es por ello, que muchas
personas que a veces frecuentamos son sólo conocidas. En variadas los vemos y
saludamos, pero no nos damos el tiempo o no nos esforzamos por profundizar
aquella relación.
La Lealtad La lealtad es el cumplimiento de aquello que exigen las leyes de la fidelidad y el honor.
Según ciertas convenciones, una persona de bien debe ser leal>; en
algunos casos, se firman contratos de confidencialidad, que exigen a los
empleados la absoluta reserva con respecto a las actividades que
realiza en su horario de trabajo, sea que se trate de ideas, nombres de
productos o decisiones de la compañía, tales como una estrategia de
mercado.
En algunos países, existe una ceremonia mediante la cual los
ciudadanos expresan su compromiso y su fidelidad a su patria, que se
conoce con el nombre de “jura de la bandera“.
Se habla de lealtad, además, para hacer referencia a la gratitud, compañerismo y amor que algunos animales son capaces de mostrar a las personas. El perro
y el caballo suelen ser mencionados como animales leales, capaces de
arriesgar sus propias vidas para salvar a sus familiares humanos. Con
respecto a esta visión en particular, es necesario hacer ciertas
aclaraciones.
En
primer lugar, este tipo de lealtad se considera una entrega absoluta,
que no repara en el trato recibido, que no exige nada a cambio. A pesar
de la crueldad que encierra este tipo de relaciones, se espera que un animal
doméstico sea feliz recibiendo la cantidad de alimento que el
veterinario de turno decida que es la adecuada, un modesto paseo por la
ciudad y eventuales juguetes para calmar su ansiedad, y que soporte
cualquier castigo por parte del ser en el cual confía.
Si la lealtad realmente consiste en aceptar torturas por no poder o querer separarse de otro ser vivo,
entonces se trata de un término retorcido y siniestro. Detrás de
algunos perros de raza pequeña que lucen lazos que no escogieron, que
van más seguido a la peluquería que muchas de las personas que conocen, y
que curiosamente ladran a todo animal que se cruza en su camino, hay un
ser vivo colmado de estrés y de frustraciones, un individuo forzado a
vivir encerrado entre cuatro paredes, con tutores que le enseñan a
despreciar aquello que debería amar: la libertad y la naturaleza.
Resulta difícil precisar lo que los animales sienten por nosotros, ya
que estamos sujetos a nuestra percepción de sus actos y de sus muestras
de afecto; pero seguramente la realidad antes señalada se debe a su capacidad de tolerar y de perdonar,
de dar nuevas oportunidades a los demás, uno de los tantos puntos en
los que nos superan ampliamente como especie. Esto no significa que no
sean leales; por el contrario, se trata de un intento por demostrar que
su lazo con nosotros es mucho más complejo y profundo que un contrato vitalicio.
La lealtad entre personas y animales ha sido protagonista de muchas de las obras literatura
más importantes de la historia, algunas de las cuales han sido llevadas
a la gran pantalla. Dos ejemplos ampliamente conocidos son “Colmillo
blanco” y “Azabache”.
La perseverancia es la capacidad para seguir adelante a pesar de los obstáculos,
dificultades, desánimo, aburrimiento, frustración, o los propios
deseos de rendirse. La persona perseverante termina lo que ha empezado, vuelve
a intentarlo tras un fracaso inicial, persigue sus objetivos y se mantiene concentrada
y trabajando en su tarea.
Por el contrario, si nos vamos al extremo opuesto de la perseverancia, nos
encontramos con personas perezosas y vagas, que se rinden demasiado pronto o
que ni siquiera lo intentan, que buscan lo fácil y toman atajos siempre
que pueden, pierden el interés con facilidad y abandonan ante la más
mínima dificultad.
La perseverancia es algo que suele ser admirado por los demás. Quién
no sintió admiración por aquella corredora que, a pesar de estar
exhausta, sin apenas poder moverse, siguió hasta cruzar la línea
de meta, demostrando así un gran espíritu de lucha y superación.
Thomas Edison probó más de 6000 sustancias antes de encontrar
la que finalmente resultó ser útil para crear el filamento de
la bombilla eléctrica. Dijo que "el genio es un 99% transpiración
y un 1% inspiración".
Abraham Lincoln perdió seis elecciones y fracasó en dos negocios
antes de convertirse en uno de los presidentes más importantes de Estados
Unidos.
Hellen Keller se quedó sorda, muda y ciega tras una enfermedad con poco
más de un año de edad. A pesar de este tremendo obstáculo,
no solo logró aprender a comunicarse con los demás, sino que fue
la primera persona sordomuda en conseguir un título universitario. La
cantidad de obstáculos que tuvo que superar para lograr sus propósitos
en una época en que las personas como ella apenas podrían aspirar
a nada más que a permanecer vivas, fue digna de elogio. Hellen Keller
se convirtió en una activista por el sufragio de las mujeres, los derechos
de los trabajadores y los derechos de ciegos y otros discapacitados, pasó
gran parte de su vida dando discursos y conferencias, fundó la organización
Helen Keller International (HKI) junto con
George Kessler, viajó por casi todo el mundo y publicó 12 libros
y diversos artículos.
En general, persistir ante el fracaso es difícil, puesto que el fracaso
produce una emoción desagradable que hace que las personas deseen dejarlo
y mirar hacia otro lado. La persistencia requiere vencer esta tendencia a abandonar.
En las siguientes páginas veremos cómo son las personas perseverantes,
los factores que influyen en la perseverancia, su relación con la autoestima,
sus beneficios y su lado negativo.
La solidaridad es una de los valores humanos por excelencia,
del que se espera cuando un otro significativo requiere de nuestros buenos
sentimientos para salir adelante. En estos términos, la solidaridad se define
como la colaboración mutua en la personas, como aquel sentimiento que mantiene a
las personas unidas en todo momento, sobretodo cuando se vivencian experiencias
difíciles de las que no resulta fácil salir.
Debido al verdadero significado de la solidaridad no es de
extrañarse que escuchemos este término con mayor frecuencia cuando nos
encontramos en épocas de guerra o de grandes de sastres naturales. De este modo,
gracias a la solidaridad es posible brindarle una mano a aquellos que resultan
menos favorecidos con este tipo de situaciones.
Como vemos, la solidaridad es más que nada un acto social,
una acción que le permite al ser humano mantener y mantenerse en su naturaleza
de ser social. Debido a lo anterior es que resulta fundamental fomentar y
desarrollar la solidaridad en todas sus aristas, ya que no sólo será necesario
llevar a cabo las acciones de las que se requerirá en momentos de guerra o
desastres naturales, sino que será fundamental de aplicar cuando alguno de
nuestros seres queridos, ya sean amigos o familiares, tengan algún problema en
el que nuestra ayuda o compañía sean un aporte para mejorar en cierto modo la
situación.
No es de extrañarse entonces que la solidaridad se comporte
como la base de muchos otros valores humanos o incluso, de nuestras relaciones
sociales más valiosas, tal como es el caso de la amistad. En este sentido, la
solidaridad nos permite sentirnos unidos a otras personas en una relación que
involucra sentimientos necesarios para mantener el funcionamiento social normal.
En términos más generales, puede incluso permitirle al hombre sentir que
pertenece a determinado lugar, en otras palabras, permite desarrollar
sentimientos como los de pertenencia a cierta nación, manteniendo a los
ciudadanos de un mismo lugar luchar juntos por un mismo motivo o trabajar unidos
para lograr una misma meta.